Un nuevo estudio ha arrojado luz sobre los factores genéticos que pueden contribuir a la susceptibilidad al Alzheimer, revelando que una secuencia de tres letras de ADN, CCG, repetida en una región específica, podría ser un indicador clave. Este hallazgo proviene de un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong y otras instituciones, quienes publicaron sus resultados en la revista Nature Neuroscience.
Detalles del estudio y su metodología
Los investigadores se centraron en la variabilidad de la repetición de la secuencia CCG, que se encuentra en una región del ADN que regula el gen FAM193B. A través de un análisis exhaustivo, se descubrió que las personas con repeticiones más largas de esta secuencia tenían mayores probabilidades de desarrollar Alzheimer. Este vínculo fue observado en una cohorte de participantes chinos, así como en un análisis más pequeño de individuos de ascendencia europea.
Para llevar a cabo su investigación, el equipo utilizó lecturas de ADN más largas de 11 individuos chinos para crear un conjunto de referencia de variantes estructurales. Posteriormente, analizaron colecciones más grandes de lecturas cortas, lo que les permitió identificar una inserción variable de repeticiones de CCG en el promotor del gen FAM193B.
Resultados y asociaciones encontradas
El análisis incluyó a 1,516 personas con Alzheimer y 1,674 participantes cognitivamente normales. Se encontró que aquellos cuyos segmentos de ADN tenían al menos 18 repeticiones de CCG tenían aproximadamente el doble de probabilidades de desarrollar la enfermedad en comparación con aquellos con no más de 11 repeticiones. Sin embargo, es importante señalar que esta asociación no implica que la probabilidad de desarrollar Alzheimer se duplique automáticamente por la presencia de más repeticiones.
Además, se identificó una asociación similar en participantes del Biobanco del Reino Unido, aunque con un umbral de longitud de repetición diferente y una relación más débil. Esto sugiere que las estimaciones obtenidas de las cohortes chinas no se pueden aplicar directamente a personas de otras ascendencias.
Implicaciones biológicas y futuras investigaciones
Los resultados del estudio sugieren que la longitud de las repeticiones podría influir en la activación del gen FAM193B. Análisis de sangre y de tejido cerebral donado respaldaron esta hipótesis, mostrando que las repeticiones más largas estaban asociadas con una mayor expresión del gen. Experimentos en células humanas cultivadas confirmaron que las versiones más largas de la secuencia promovían una mayor actividad del gen.
Los investigadores también exploraron el impacto del aumento de la actividad de FAM193B en células derivadas de neuroblastoma, observando que estas células mostraban más marcadores moleculares de daño en el ADN y alteraciones en la actividad de genes relacionados con respuestas al estrés y muerte celular. Estos hallazgos sugieren un posible vínculo entre la actividad elevada de FAM193B y el daño celular, aunque no establecen una relación directa entre las repeticiones más largas y el daño neuronal en humanos.
A pesar de que el gen FAM193B está activo en varios tejidos, su función biológica sigue siendo poco clara. Los autores del estudio sugieren que futuras investigaciones deberían enfocarse en cómo la actividad incrementada de este gen afecta a las neuronas, lo que podría ayudar a desentrañar el porqué de la asociación entre las repeticiones de ADN y la susceptibilidad al Alzheimer.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.