Fatima Zahra El Mansouri ha hecho historia al ser nombrada primera ministra de Marruecos, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar este cargo en el país. Su designación se produce tras las elecciones parlamentarias recientes, donde su partido, el Autenticidad y Modernidad (PAM), obtuvo la mayoría de los escaños, lo que le permitió acceder al liderazgo del gobierno.
Un hito en el mundo árabe
El Mansouri no solo es la primera mujer en Marruecos en ocupar el puesto de primera ministra, sino que también se convierte en la segunda mujer en liderar un gobierno en el mundo árabe, después de Najla Bouden en Túnez. Este nombramiento representa un avance significativo en la representación femenina en la política de la región.
Trayectoria política y profesional
Con 50 años, El Mansouri ha tenido una carrera política destacada. Antes de su nombramiento, fue alcaldesa de Marrakech y ocupó el cargo de ministra en el anterior gobierno de coalición. Abogada de profesión, se formó en la Universidad Mohammed V en Rabat y continuó su educación en Francia y Estados Unidos, especializándose en derecho mercantil y societario.
Desde la fundación del PAM en 2008, ha sido una figura clave en la política marroquí, convirtiéndose en la primera mujer en ser alcaldesa de Marrakech en 2009. En los últimos años, se desempeñó como ministra de Planificación Territorial Nacional, Planificación Urbana, Vivienda y Política Urbana.
Desafíos y expectativas
A pesar de su ascenso, El Mansouri enfrenta importantes desafíos. Aunque el PAM logró 97 escaños en el Parlamento, no tiene la mayoría absoluta y deberá formar una coalición para alcanzar los 198 escaños necesarios. La situación política es compleja, ya que el PAM se ha distanciado de la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), que lideró el gobierno saliente, y el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de tendencia islamista, ha expresado su intención de permanecer en la oposición.
En una reciente rueda de prensa, se le preguntó a El Mansouri sobre la posibilidad de que el Estado realice cambios para facilitar su participación en ceremonias religiosas, a lo que respondió elogiando al rey Mohammed VI como "el mayor defensor de las mujeres" en Marruecos. Su enfoque ha sido evitar ser etiquetada como una "mujer de hierro", enfatizando su identidad como "una activista libre".
El papel del rey en la política marroquí
Es importante destacar que Marruecos es una monarquía constitucional, donde gran parte del poder sigue en manos del rey. Según la Constitución, el rey designa al jefe de gobierno del partido que obtenga la mayor cantidad de escaños en las elecciones a la Cámara de Representantes. El Mansouri fue seleccionada por el rey, quien también consideró al presidente de la federación de fútbol del país, Fouzi Lekjaa, para el cargo.
Con su nombramiento, El Mansouri se enfrenta a la tarea de liderar un gobierno en un contexto donde las expectativas sobre la igualdad de género y los derechos de las mujeres continúan siendo temas de debate en Marruecos. Aunque ha evitado pronunciarse abiertamente sobre estos temas, su ascenso al poder podría influir en la agenda política y social del país.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.