Un reciente estudio publicado el 7 de agosto de 2026 en la revista Clinical Chemistry and Laboratory Medicine ha puesto de relieve la considerable variabilidad en las prácticas de laboratorio para medir los biomarcadores de metabolismo óseo (BSI) a nivel mundial. La investigación, llevada a cabo por la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF) y el Comité Conjunto de la Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio (IFCC), recopiló 231 respuestas de laboratorios en 41 países, revelando que esta falta de estandarización limita la capacidad de compartir datos y afecta la calidad clínica de los resultados.
Variabilidad en las prácticas de laboratorio
Los hallazgos del estudio indican que las diferencias en las prácticas de laboratorio son significativas y afectan la interpretación de los resultados de las pruebas de BSI. Estas pruebas son complementarias a la absorciometría dual de rayos X (DXA) y proporcionan información crucial sobre el metabolismo óseo y mineral, así como sobre la actividad de enfermedades y la respuesta al tratamiento.
Durante más de dos décadas, la IOF y la IFCC han abogado por la estandarización de la nomenclatura, abreviaturas y unidades de medida de los BSI. Sin embargo, la investigación muestra que la variabilidad en las prácticas de pruebas de laboratorio sigue siendo un obstáculo importante para realizar comparaciones significativas y maximizar el valor clínico de los resultados.
Impacto en la toma de decisiones clínicas
El profesor Etienne Cavalier, de la Universidad de Liège en Bélgica y autor principal del estudio, destacó que "los hallazgos de la encuesta revelan la extensión de la variación en las prácticas de laboratorio que pueden afectar los resultados de las pruebas de BSI". Esta falta de armonización no es solo un problema de laboratorio; cuando un mismo biomarcador se mide, reporta o interpreta de manera diferente en distintos laboratorios, se limita la comparabilidad de los datos de investigación, lo que puede influir en la toma de decisiones clínicas.
El profesor Eugene McCloskey, del Centro Mellanby para la Investigación Musculoesquelética en la Universidad de Sheffield, enfatizó la necesidad de pasos prácticos para abordar estos desafíos. "Algunos pasos relativamente sencillos, como una mayor consistencia en la terminología clínica y los informes de laboratorio, podrían mejorar la utilidad clínica de las pruebas de BSI", afirmó McCloskey. Esto facilitaría el intercambio y la comparación de datos entre laboratorios y entornos clínicos, apoyando así una mejor atención al paciente.
Conclusiones y recomendaciones
El estudio subraya la importancia de alcanzar una mayor armonización en las pruebas de BSI para maximizar su potencial clínico. La investigación no solo pone de manifiesto las variaciones existentes, sino que también abre la puerta a la implementación de medidas que podrían mejorar la calidad de la atención médica en el ámbito del metabolismo óseo.
La falta de estandarización en las pruebas de laboratorio es un desafío que requiere atención urgente, y los resultados de este estudio podrían ser un catalizador para el cambio en las prácticas clínicas a nivel global.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.