Un reciente estudio realizado por la Universidad Metropolitana de Toronto (TMU) ha descubierto que escuchar solo 24 minutos de música personalizada junto con estimulación auditiva puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, más del doble que el ruido rosa, un sonido popularmente utilizado para la relajación. Sin embargo, los participantes del estudio reportaron sentirse igualmente tranquilos después de ambas experiencias auditivas.
La investigación, titulada "Patrones de respuesta subjetivos y psicofisiológicos diferentes a una intervención auditiva basada en música para la ansiedad", fue publicada en la International Journal of Psychophysiology. Este trabajo ofrece nuevas perspectivas sobre el potencial de las tecnologías musicales, que van desde la creación de listas de reproducción personalizadas hasta el uso de audio personalizado, como enfoques accesibles y no farmacológicos para manejar la ansiedad y apoyar la regulación emocional.
Detalles del estudio y metodología
El estudio involucró a 83 estudiantes universitarios que reportaron al menos un síntoma reciente de ansiedad generalizada. Los participantes fueron asignados al azar a dos condiciones de escucha: música personalizada con estimulación auditiva y ruido rosa. Los investigadores midieron los niveles de cortisol, la actividad cerebral, la variabilidad de la frecuencia cardíaca y la ansiedad y el estado de ánimo autoinformados antes y después de la intervención.
Los resultados mostraron que, aunque ambas condiciones de escucha lograron reducir la ansiedad autoinformada y mejorar el estado de ánimo, se observaron diferencias significativas en las respuestas fisiológicas de los participantes. Esto sugiere que las medidas subjetivas y fisiológicas pueden revelar distintos aspectos de la respuesta a una intervención auditiva.
Implicaciones para la salud mental
La ansiedad es un problema de salud mental común, especialmente entre los jóvenes y los estudiantes universitarios, quienes a menudo enfrentan barreras para acceder a tratamientos, como el costo, el estigma y las limitaciones de tiempo. Con el aumento de la popularidad de sonidos como el ruido rosa y marrón para la relajación y la concentración, los investigadores de TMU están explorando más allá de las percepciones subjetivas para comprender mejor la respuesta biológica del cuerpo al estrés.
El profesor de psicología de TMU, Frank A. Russo, y su equipo de investigación enfatizan la importancia de medir las respuestas biológicas junto con las experiencias autoinformadas al evaluar enfoques basados en el sonido para el manejo del estrés. Sin embargo, advierten que los hallazgos biológicos son preliminares, ya que las diferencias en los niveles de cortisol y la actividad cerebral fueron sensibles a cómo se manejaron los valores atípicos estadísticos.
Próximos pasos en la investigación
Los investigadores subrayan la necesidad de realizar más estudios para determinar las contribuciones individuales de la música personalizada y la estimulación auditiva en la reducción del estrés. Este tipo de investigación podría abrir nuevas vías para el desarrollo de intervenciones efectivas y accesibles para la ansiedad, utilizando la música como una herramienta terapéutica.
La combinación de música y tecnología auditiva podría ofrecer un enfoque innovador para aquellos que buscan alternativas no farmacológicas para el manejo de la ansiedad y la regulación emocional, especialmente en un contexto donde la salud mental se ha vuelto cada vez más relevante.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.