El campocorto dominicano Elly De La Cruz ha hecho historia en el béisbol al convertirse en el décimo jugador de la República Dominicana en alcanzar la codiciada cifra de 30 jonrones y 30 bases robadas en una temporada. Este logro se concretó el pasado viernes durante un partido contra los Blue Jays de Toronto, donde De La Cruz necesitaba un robo para completar su hazaña.
En el tercer inning, tras conectar un doble de dos carreras, De La Cruz se lanzó hacia la tercera base en el primer lanzamiento al siguiente bateador, Sal Stewart. Con un deslizamiento de cabeza, logró superar el tiro del receptor Alejandro Kirk, alcanzando así su robo número 30.
Unirse a un selecto grupo
Elly De La Cruz se une a un exclusivo grupo de peloteros dominicanos que han alcanzado esta marca. El primero en lograrlo fue Sammy Sosa en 1996, quien conectó 36 jonrones y robó 33 bases. Desde entonces, otros como Alfonso Soriano, Juan Soto, José Ramírez y Julio Rodríguez han seguido sus pasos, siendo Soriano el que más veces ha alcanzado esta cifra.
Un regreso triunfal tras la lesión
La temporada de De La Cruz ha sido notable no solo por su rendimiento, sino también por su capacidad de recuperación. Después de perder casi un mes debido a una lesión en el tendón de la corva derecha, regresó al campo con fuerza. Antes del partido donde alcanzó el club 30-30, había acumulado nueve jonrones en septiembre, la mayor cantidad para un bateador ambidiestro de los Rojos en este mes.
En agosto, De La Cruz también dejó su huella al conectar su primer hit de oro en las Grandes Ligas, un doble que impulsó la carrera de la victoria en un partido contra los Cardinals. Su desempeño ha sido impresionante, destacando un cuadrangular de 444 pies y un tiro de 102.0 millas por hora desde el campocorto, el más veloz registrado por Statcast desde 2015.
Estadísticas y proyecciones
Según datos de MLB, antes de su lesión, De La Cruz tenía un rendimiento un 31% por encima del promedio de la liga en términos de wRC+. Su slugging contra lanzadores zurdos también mostró un notable aumento, pasando de .342 en 2025 a .642 en 2026, lo que demuestra su evolución como bateador.
A pesar de enfrentar desafíos, como una distensión en el tendón de la corva que interrumpió una racha de 276 partidos consecutivos jugados, De La Cruz ha demostrado su capacidad para adaptarse y sobresalir en el deporte. Su regreso a la acción ha sido marcado por un rendimiento destacado, reafirmando su lugar en la historia del béisbol dominicano.
El éxito de Elly De La Cruz no solo resalta su talento individual, sino que también representa un hito significativo para el béisbol dominicano, que continúa produciendo jugadores de élite en las Grandes Ligas.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.