Sábado, 07 de Noviembre de 2026 USD/DOP 59.20 EUR/DOP 64.15
Enfoque24.net Enfoque24.net
Sáb. 07 Nov. USD/DOP 59.20 EUR/DOP 64.15
Nacional

El glaciar del Aneto enfrenta su desaparición inminente por el cambio climático

El glaciar del Aneto, el más grande de los Pirineos, está experimentando un retroceso alarmante debido al cambio climático, con una pérdida de más de dos metros de espesor en el último año. Investigaciones recientes sugieren que podría desaparecer por completo hacia 2034 si las condiciones climáticas extremas continúan.

El glaciar del Aneto enfrenta su desaparición inminente por el cambio climático

El glaciar del Aneto, ubicado en los Pirineos, está viviendo un proceso de descomposición acelerada que podría llevar a su desaparición total en un futuro cercano. Este fenómeno es un claro indicador del impacto del cambio climático en la región, donde las temperaturas han aumentado y la desertificación avanza rápidamente.

Un glaciar en declive

Las imágenes comparativas del glaciar del Aneto, tomadas en 2015 y 2026, muestran un cambio drástico: el blanco de la nieve y el hielo ha sido reemplazado por rocas desnudas y hielo sucio. Este retroceso no es un evento aislado; el grupo CryoPyr del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) ha documentado durante años el deshielo del glaciar, utilizando tecnología avanzada como drones y láser para medir su disminución.

Según los datos más recientes, el glaciar ha perdido más de dos metros de espesor medio en el último año, dejando un grosor aproximado de 12 metros. Ignacio López-Moreno, investigador del IPE-CSIC, señala que la pérdida de espesor ha sido alarmante, superando los tres metros anuales en 2022 y 2023, mientras que en las dos décadas anteriores la pérdida promedio era de un metro por año.

Consecuencias del deshielo

La desaparición del glaciar del Aneto, que abarca unas 30 hectáreas, tiene implicaciones significativas no solo para el paisaje, sino también para el ecosistema local. Aunque los glaciares pequeños no contribuyen de manera significativa al aumento del nivel del mar, su desaparición altera la erosión, el transporte de nutrientes y la dinámica de los ecosistemas de alta montaña. Además, la pérdida de hielo puede aumentar la caída de piedras, complicando el acceso a las cumbres de la región.

Un estudio del IPE-CSIC indica que los Pirineos han visto una reducción drástica en su superficie glaciar, pasando de más de 100 glaciares en 1850 a solo 18 en 2022, lo que representa una pérdida del 92% desde el final de la Pequeña Edad de Hielo. Este cambio no solo afecta al glaciar del Aneto, sino que es un reflejo de la crisis climática que enfrenta toda la cordillera.

Un futuro incierto

Las proyecciones indican que el Pirineo podría quedar sin glaciares hacia 2034, especialmente si se repiten veranos extremos como los de 2022 y 2023. Un artículo científico titulado "No hay esperanza para los glaciares pirenaicos" subraya esta preocupación, sugiriendo que el calentamiento global podría acelerar aún más la desaparición de estos cuerpos de hielo.

Desde 1981, el glaciar del Aneto ha encogido un 64.7% y su espesor medio ha disminuido en más de 30 metros. Entre 2011 y 2020, el glaciar perdió un 24.3% de su área y un promedio de 8.5 metros de espesor. Un indicador alarmante es que el hielo ya no fluye, lo que indica que el glaciar está al borde de su colapso.

La situación se agrava por un fenómeno conocido como el "oscurecimiento del hielo", donde la nieve estacional que protege el hielo se funde antes, exponiendo el hielo viejo y sucio que absorbe más radiación solar y se derrite más rápidamente.

El glaciar del Aneto es un termómetro del cambio climático en los Pirineos, y su desaparición podría tener consecuencias irreversibles para el medio ambiente y la biodiversidad de la región.

Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.