La reforma laboral, que había sido considerada una de las principales tareas pendientes del Congreso Nacional, ha vuelto a quedar relegada a un segundo plano. A casi dos años de que el Gobierno presentara el proyecto para modificar el Código de Trabajo, la iniciativa ha perimido y no ha logrado reactivarse en la actual legislatura.
Estado actual del proyecto de reforma
El proyecto fue reintroducido en agosto por el senador Cristóbal Venerado Castillo, pero fue retirado debido al rechazo de las principales centrales sindicales, que se oponen a que la reforma sea discutida en las condiciones actuales. Desde entonces, no ha sido sometido nuevamente ni en la Cámara de Diputados ni en el Senado.
El presidente de la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, Mélido Mercedes, ha reconocido que la iniciativa sigue fuera del conocimiento de ese órgano, afirmando que "no hay interés" en su discusión. Este desinterés contrasta con las declaraciones iniciales de la legislatura, donde se mencionó la reforma como una de las prioridades.
Antecedentes de la reforma laboral
La historia de esta reforma comenzó el 10 de octubre de 2024, cuando el Poder Ejecutivo depositó el proyecto de ley de modernización y actualización del Código de Trabajo en el Senado. El entonces ministro de Trabajo, Luis Miguel De Camps, destacó que la iniciativa era el resultado de más de 100 sesiones de trabajo y reuniones tripartitas entre el Gobierno, empleadores y trabajadores.
A pesar de que el Senado aprobó la reforma, el proyecto ha quedado estancado en la Cámara de Diputados debido a desacuerdos entre legisladores y diferencias de criterios entre empresarios y sindicalistas. En junio, cuando la Cámara de Diputados estaba cerca de emitir un informe favorable, el presidente del órgano, Alfredo Pacheco, propuso un nuevo plazo para permitir el diálogo entre las partes.
Obstáculos y perspectivas futuras
Uno de los principales obstáculos para el avance de la reforma es la falta de consenso entre empresarios y trabajadores, especialmente en torno a la cesantía. El presidente Luis Abinader ha manifestado que el Gobierno mantiene la posición de preservar este derecho laboral y ha instado a ambas partes a alcanzar acuerdos sobre los puntos pendientes.
Con el cierre de la legislatura en julio, el proyecto dejó de tener vigencia y debía ser sometido nuevamente para continuar su recorrido. En la nueva legislatura que comenzó en agosto, las tres principales centrales sindicales, incluyendo la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD) y la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), solicitaron al Congreso que no retomara el proyecto hasta que existan mejores condiciones para alcanzar una concertación nacional.
En este contexto, la reforma laboral se encuentra nuevamente en un punto muerto, sin perspectivas claras de ser discutida en la actual legislatura.
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