El aumento de las temperaturas extremas está generando un impacto significativo en la salud de las mujeres embarazadas y sus bebés, según una encuesta realizada a 1,000 profesionales de la salud en varios países, incluidos Brasil, India y Zimbabwe. Este estudio, encargado por la fundación de investigación médica Wellcome, revela que el 73% de los encuestados ha notado un incremento en las complicaciones relacionadas con el calor en los últimos cinco años.
Resultados alarmantes de la encuesta
Más de tres cuartas partes de los profesionales de la salud informaron un aumento en el daño a fetos o recién nacidos durante el mismo período. Casi todos los encuestados afirmaron haber atendido a mujeres embarazadas o bebés cuyos problemas de salud estaban relacionados con el calor extremo. Estos hallazgos se presentaron el 5 de octubre en un evento previo a la cumbre climática COP31 que se llevará a cabo en Antalya, Turquía, en noviembre.
Consecuencias del calor extremo en el embarazo
La encuesta también reveló que alrededor de una cuarta parte de los encuestados había observado complicaciones en embarazos que creían estaban vinculadas al calor extremo, lo que requería monitoreo o tratamiento. Más de un tercio de los profesionales reportó casos de bajo peso al nacer, crecimiento restringido, deshidratación y enfermedades relacionadas con el calor en recién nacidos. Las dificultades en la alimentación, la respiración y la regulación de la temperatura también fueron comunes.
Julia Gillard, presidenta de Wellcome y ex primera ministra de Australia, enfatizó que "ninguna mujer debería temer que el calor extremo perjudique a su bebé". En este sentido, Wellcome ha lanzado un llamado global a la acción para que los gobiernos prioricen la salud de las mujeres embarazadas en sus planes climáticos nacionales, incluyendo medidas específicas y financiadas para protegerlas del calor extremo.
Iniciativas locales para mitigar el riesgo
Fortunate Machingura, directora del país en Zimbabwe para Wellcome, lidera un estudio que busca implementar medidas diseñadas con las comunidades locales para reducir los riesgos relacionados con el calor, como la deshidratación durante el parto y el nacimiento prematuro. Este estudio, que involucra a 1,600 mujeres en Sudáfrica y Zimbabwe, está probando intervenciones de bajo costo, como un sistema de alertas de calor que proporciona advertencias personalizadas a través de teléfonos inteligentes, así como kits de enfriamiento para apoyar la hidratación y la protección solar.
Además, se están implementando estrategias simples, como compartir tareas exigentes entre las familias y programar trabajos en horarios más frescos. Machingura destacó que "el consejo significa poco si el agua está a kilómetros de distancia", subrayando la importancia de involucrar a las familias y comunidades en la protección de las mujeres embarazadas.
El contexto del cambio climático y la salud reproductiva
Los hallazgos de la encuesta se producen en un contexto donde el programa europeo de observación de la Tierra, Copernicus, declaró que agosto fue el mes más cálido registrado, empatando con julio de 2023. Este aumento de temperaturas se ha visto exacerbado por un evento de El Niño que está afectando los patrones térmicos a nivel global. En India, por ejemplo, se han experimentado olas de calor agudas, con temperaturas que superan los 45°C en algunas regiones.
Neelam Singh, funcionaria principal de la organización sin fines de lucro Vatsalya en India, comentó que los resultados de la encuesta reflejan los desafíos de salud relacionados con el calor que enfrentan las mujeres durante el embarazo y el posparto. Singh destacó que el calor excesivo puede contribuir a la deshidratación y el agotamiento físico, afectando tanto el bienestar fetal como la salud del recién nacido.
Simon Stiell, jefe de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, describió el calor extremo como una nueva "línea de falla" en la crisis climática, advirtiendo que sin acción, el calor extremo ampliará las injusticias existentes en el acceso a un parto seguro.
La evidencia científica acumulada sobre la relación entre el calor extremo y los resultados adversos en el embarazo subraya la urgencia de actuar. Un estudio previo concluyó que el 1.4% de los partos prematuros puede atribuirse al calor durante la temporada cálida, lo que equivale a 855 casos por cada millón de nacimientos.
La creciente preocupación por las complicaciones en el embarazo debido al calor extremo resalta la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva por parte de los gobiernos y las organizaciones de salud para proteger a las mujeres y sus bebés en un clima cada vez más cambiante.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.