En un intento por reducir la dependencia de herramientas de grandes corporaciones tecnológicas, el Ministerio de Digitalización de Dinamarca lanzó en junio de 2025 un experimento para reemplazar Microsoft Office con una alternativa de código abierto, la suite Collabora. Este proyecto, que comenzó el 19 de junio con la participación de 38 empleados, tenía como objetivo evaluar la viabilidad de esta transición en el ámbito gubernamental.
Motivaciones detrás del experimento
La iniciativa no surgió de críticas a las funcionalidades de Word o Excel, sino de una preocupación política más amplia sobre la soberanía digital. Caroline Stage, entonces ministra de Digitalización, abogó por una menor dependencia de las herramientas de empresas estadounidenses, buscando alternativas que ofrecieran más opciones al sector público. El plan original contemplaba una migración más extensa hacia Collabora antes de finalizar 2025.
Desafíos técnicos en la implementación
Collabora, una suite ofimática basada en LibreOffice, fue elegida por su capacidad para manejar documentos, hojas de cálculo y presentaciones, además de su compatibilidad con formatos de Microsoft. Sin embargo, los problemas comenzaron a surgir rápidamente. Los empleados reportaron dificultades con el formato de los documentos, incluyendo problemas con estilos de texto y plantillas que no se abrían correctamente. Por ejemplo, se registraron casos donde la tipografía Georgia no estaba disponible, lo que causó que ciertos textos aparecieran en negrita de manera inesperada y que algunos documentos se abrieran en blanco.
Interrupción del proyecto y falta de evaluación
A pesar de que el experimento continuó durante parte de 2026, fue finalmente interrumpido en el contexto de un proceso electoral y cambios administrativos en Dinamarca. La falta de una evaluación formal del proyecto, que estaba programada para octubre de 2025, dejó sin respuesta muchas preguntas sobre la viabilidad de la migración a software open source en el sector público.
Continuidad en la búsqueda de alternativas
Aunque el experimento con Collabora no prosperó, Dinamarca no ha abandonado su búsqueda de alternativas de software libre. Desde diciembre de 2025, la Autoridad de Seguridad Vial ha estado participando en un proyecto diferente, SIA Open, que busca implementar un entorno de trabajo basado en tecnologías abiertas. Además, la Agencia de Gobierno Digital ha asignado 80 millones de coronas danesas para un plan de soberanía digital que se extenderá entre 2026 y 2029, lo que indica que el país sigue comprometido con la exploración de soluciones alternativas.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.