La situación de los cuatro aerotécnicos salvadoreños desaparecidos en Haití se mantiene en un estado de incertidumbre, once días después de que fueran víctimas de una emboscada en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe. El ataque, que ocurrió el 18 de octubre, dejó a las autoridades sin información clara sobre el paradero de los desaparecidos, lo que ha generado preocupación tanto en El Salvador como en la comunidad internacional.
Detalles del ataque y la desaparición
Los aerotécnicos, que formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), estaban realizando labores de apoyo en Haití cuando fueron atacados por hombres armados mientras viajaban en un vehículo blindado. Durante el ataque, el vehículo fue alcanzado por disparos y explosivos, lo que provocó un incendio. Aunque los ocupantes lograron salir del vehículo, se perdió la comunicación con ellos poco después.
Uno de los desaparecidos, Edimar Rosales, de 23 años, logró enviar audios y videos a su familia durante el ataque, lo que permitió a sus seres queridos conocer la gravedad de la situación. Rosales, originario de Ahuachapán, tenía cuatro años de servicio en la Fuerza Armada salvadoreña y llevaba siete meses en Haití cuando ocurrió el incidente.
Reacciones de las autoridades y la familia
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha declarado que los cuatro aerotécnicos no son combatientes, sino técnicos en aviación encargados de evacuaciones médicas y apoyo logístico. Bukele anunció una operación para recuperar a los desaparecidos, aunque hasta el momento no se han presentado pruebas que confirmen si están bajo el control de pandillas o si continúan con vida.
La familia de Rosales ha expresado su angustia ante la falta de información. Un familiar comentó que la incertidumbre comenzó en el momento en que recibieron los mensajes de Edimar durante el ataque, y desde entonces no han tenido más noticias sobre su paradero.
Cooperación internacional y búsqueda activa
Las autoridades salvadoreñas han intensificado las operaciones de búsqueda, a pesar de los enfrentamientos con grupos armados en la zona. El presidente Bukele y el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, han acordado reforzar la coordinación en las operaciones de búsqueda. La Cancillería salvadoreña ha anunciado un despliegue operativo de más de 2,000 soldados para apoyar el rescate, respaldados por otros países y organismos internacionales.
Además, el presidente dominicano, Luis Abinader, ha ofrecido colaboración logística y de inteligencia, aunque ha decidido no enviar tropas a Haití. Abinader confirmó que las autoridades haitianas no tienen información sobre el estado de los aerotécnicos, lo que añade más incertidumbre a la situación.
Confusión sobre restos humanos
Una controversia surgió cuando se conoció la entrega de restos humanos a la misión internacional en Haití, inicialmente considerados como posibles de los cuatro desaparecidos. Sin embargo, Bukele rechazó esa identificación, afirmando que los restos no pertenecían a los aerotécnicos salvadoreños. La Fuerza de Supresión de Pandillas ha indicado que no puede confirmar la identidad de los restos recibidos.
Hasta el momento, no se ha divulgado información forense que relacione esos hallazgos con los desaparecidos, lo que mantiene la angustia de sus familias y la presión sobre las autoridades para encontrar respuestas.
La situación continúa siendo crítica, y la búsqueda de los aerotécnicos salvadoreños se lleva a cabo en un contexto de violencia y criminalidad en Haití, lo que complica aún más los esfuerzos de rescate.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.