En un hito judicial que podría sentar un precedente significativo, un agricultor belga ha iniciado una demanda climática contra TotalEnergies, acusando a la gigante petrolera de ser responsable de los daños que el cambio climático ha provocado en su explotación. El caso, que arrancó este 19 de noviembre en el juzgado de lo mercantil de Tournai, Bélgica, representa la primera acción de este tipo dirigida contra una multinacional en el país.
Hugues Falys, oriundo de Hainaut, sostiene que los fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias torrenciales, sequías prolongadas y olas de calor, han mermado drásticamente el rendimiento de sus cultivos y praderas. Esta situación, según sus declaraciones, impacta directamente su sustento y la viabilidad de su granja.
El impacto tangible del cambio climático en la agricultura
Falys, quien se describe a sí mismo como "en la primera línea del cambio climático", enfatiza cómo la variabilidad climática ha transformado su día a día. La agricultura, por su naturaleza, es una de las actividades más expuestas a las alteraciones del clima, y los agricultores a menudo son los primeros en sentir sus consecuencias económicas y productivas. Por ahora, los impactos son una realidad innegable para muchas comunidades agrícolas en todo el mundo.
La acción legal de Falys cuenta con el respaldo de varias organizaciones de derechos humanos y medioambientales de peso, incluyendo FIAN, Greenpeace y la Liga de Derechos Humanos, además de la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) a través de su proyecto 'See You In Court'. Este apoyo colectivo subraya la creciente preocupación social y legal por la responsabilidad corporativa frente a la crisis climática.
Un precedente en la búsqueda de responsabilidad climática
Este litigio no solo busca una compensación económica por los perjuicios sufridos, sino que también exige a TotalEnergies que cese nuevas inversiones en proyectos de combustibles fósiles y que reduzca sus emisiones de gases de efecto invernadero. Específicamente, se ha mencionado la petición de una reducción del 60% para el año 2030. Se espera que el proceso judicial se extienda hasta mediados de diciembre, un periodo que podría definir el futuro de este tipo de reclamaciones.
Aunque TotalEnergies no ha emitido comentarios directos sobre este caso en particular, la empresa ha defendido en otras ocasiones su compromiso con la reducción de emisiones y la inversión en fuentes de energía más limpias. Sin embargo, críticos como las ONG que apoyan a Falys, apuntan a que la compañía sigue destinando una parte considerable de sus inversiones a proyectos de petróleo y gas.
Litigios climáticos: un panorama global en expansión
El caso de Falys se inscribe en una tendencia global creciente de litigios climáticos. En las últimas dos décadas, se han presentado casi un centenar de demandas contra grandes productores de petróleo y gas a nivel mundial, incluyendo a gigantes como BP, Exxon Mobil y Shell. Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente de 2023, el número de estos casos se ha duplicado en los últimos cinco años.
Hasta la fecha, ninguna de estas demandas ha logrado que una empresa sea obligada a pagar indemnizaciones por daños directamente vinculados al cambio climático, lo que convierte el caso belga en un foco de atención internacional. Todo apunta a que la decisión de este tribunal podría influir en futuras acciones legales y en la forma en que las grandes corporaciones energéticas abordan su responsabilidad ambiental.


