Perú: El conteo electoral genera incertidumbre mientras se alzan voces de fraude
El proceso electoral en Perú continúa generando tensión, a medida que el lento conteo de votos deja incierto quién será el rival de Keiko Sofía Fujimori en la segunda vuelta presidencial: el izquierdista Roberto Sánchez o el derechista Rafael López Aliaga, quien ha convocado a manifestaciones en Lima denunciando fraude en las elecciones del pasado 12 de abril.
A siete días de los comicios, con el 94% de los votos contabilizados, 60.000 votos separan a Sánchez, que se ubica en segundo lugar, de López Aliaga, en tercer puesto. Sin embargo, esta diferencia fluctúa con cada actualización del escrutinio.
Desde el inicio del proceso electoral, las irregularidades han despertado una gran preocupación. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), bajo el mando de Piero Corvetto, enfrentó severos problemas logísticos que impidieron la votación en varios colegios, lo que llevó al presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, a presentar una denuncia penal contra Corvetto. Esto evidencia tensiones prolongadas entre las autoridades electorales.
Aumento de Tensión y Demandas de Nuevas Elecciones
Al día siguiente de las elecciones, López Aliaga organizó una protesta frente al Jurado Nacional de Elecciones, amenazando con una denuncia formal contra su presidente e instando a los otros candidatos a unirse a su llamado para repetir los comicios.
En un giro alarmante, grupos afines a López Aliaga se presentaron en la residencia de Corvetto para intimidarlo y exigir su detención, atribuyéndole la responsabilidad del proceso electoral fallido. La Policía Nacional, bajo la dirección del general Luis Arriola, ha documentado la necesidad de vigilar la casa de Corvetto, temiendo una posible fuga del país.
César Azabache, abogado y exprocurador, advirtió que estas medidas ilegales buscan impedir la continuidad de Corvetto como jefe de la ONPE, subrayando que la Policía solo puede actuar con una orden judicial del Ministerio Público.
López Aliaga lideró una marcha en el centro de Lima, con más de 4.000 seguidores, demandando "elecciones complementarias" antes del 3 de mayo, alegando que un millón de personas no votaron debido a las fallas logísticas. Antes de estos comicios, el candidato ya había insinuado la posibilidad de fraude, un tema que también había abordado en su campaña del 2020.
“Señor Burneo, queremos elecciones complementarias antes del 3 de mayo, o no le garantizo nada”, afirmó López Aliaga, acentuando que el derecho al voto es fundamental en democracia. También exigió a la Fiscalía y a la Policía que intervengan en los procesos de la ONPE, acusando al país de estar bajo el control de una "mafia".
A medida que la tensión aumenta, López Aliaga se dirigió a la candidata de Fuerza Popular, Keiko Sofía Fujimori, a quien tildó de “cínica”, reiterando que no se gana con fraude.
Preparativos para la Segunda Vuelta
Por su parte, Roberto Sánchez también expresó su preocupación sobre las irregularidades durante las elecciones, señalando la necesidad de fortalecer el sistema electoral para la segunda vuelta, que se realizará el 7 de junio. Él, un político de izquierda que reivindica la gestión del expresidente Pedro Castillo, ha manifestado su intención de indultar al exmandatario en caso de llegar al poder.
La segunda vuelta marcará un nuevo capítulo en la política peruana, en la que Fujimori busca nuevamente la presidencia, esta vez enfrentándose al candidato que resulte ganador de la contienda entre Sánchez y López Aliaga. La situación se mantiene en un estado de alta volatilidad, lo que resalta la importancia de seguir la evolución de estos acontecimientos clave en el escenario político peruano.
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