La Comunidad Valenciana revivió el horror de la DANA de octubre de 2024 a través de un testimonio clave. El dueño del restaurante El Ventorro, Alfredo Romero, ha declarado ante la jueza que investiga la gestión de la riada, revelando detalles sobre la controvertida comida de Carlos Mazón, presidente de la Generalitat, y la periodista Maribel Vilaplana. Lo sorprendente: Mazón abandonó el local "sin prisa" y no parecía "preocupado", mientras la región se sumergía en el caos.
Una Sobremesa de Dos Horas en Medio de la Emergencia
El calendario marcaba el 29 de octubre de 2024, un día aciago para la Comunitat Valenciana debido a la devastadora DANA. En ese contexto, el presidente Carlos Mazón y la periodista Maribel Vilaplana compartían mesa en un reservado de El Ventorro, un restaurante valenciano de larga tradición. Según el propietario del establecimiento, Alfredo Romero, la comida transcurrió con total normalidad y se extendió en una prolongada sobremesa. El servicio de los "dos menús concertados" pudo finalizar "sobre las 16:45 horas", pero la "tertulia" se alargó durante "cerca de dos horas" más.
Romero afirmó que para su establecimiento, no era inusual que las mesas se extendieran hasta "las 18:30 o las 19:00 horas" por "estar de tertulia" o "con sus cosas", no necesariamente por un consumo excesivo.
¿Hubo Indicios de Urgencia? El Dueño lo Niega
Lo más impactante de la declaración de Alfredo Romero es su percepción del ambiente durante la despedida de Mazón y Vilaplana. El restaurador fue categórico al señalar que no notó a Mazón "preocupado en ningún momento" y, al despedirlo en la calle, "no vio que tuviera prisa". De hecho, su salida se produjo entre "las 18:30 y las 19:00 horas", cuando ya no quedaban otros clientes en el local.
El dueño, que atendió personalmente a los comensales, entró al reservado en varias ocasiones, pero aseguró no haber escuchado las múltiples llamadas telefónicas que Mazón recibió ese día.
Un Reservado Discreto y una Factura a Cargo del Partido
La comida se celebró en un reservado en la primera planta del restaurante, un espacio que Romero suele destinar a "clientes de confianza". Este lugar, descrito como "austero pero elegante", cuenta con dimensiones de aproximadamente 16 metros cuadrados.
En cuanto a la cuenta, la factura ascendió a 165 euros por los "dos menús concertados". Es un detalle relevante que, si bien la reserva se hizo desde la Generalitat, la factura fue abonada por el Partido Popular (PP) mediante transferencia, y no con fondos públicos.
La Jueza y las Versiones Contradictorias
La controversia alrededor de esta comida ha generado múltiples versiones sobre los horarios y las circunstancias. La jueza instructora del caso de la DANA ha puesto en duda algunas de las declaraciones, especialmente las de Vilaplana, al considerar "altamente improbable" que la periodista no escuchara las conversaciones telefónicas de Mazón, dadas las dimensiones del reservado.
Además, los registros de aparcamiento de Vilaplana indicaron que su vehículo salió a las 19:47, casi una hora después de la hora de salida que el propio Mazón había defendido. Mientras tanto, el propietario de El Ventorro ha confirmado que Mazón era un cliente asiduo del restaurante antes de la polémica, pero no ha vuelto desde entonces.


